Sí, pero mucho menos de lo que dicen los titulares. Si en tu empresa solo usáis ChatGPT para redactar, resumir o buscar ideas, el Reglamento europeo de IA te pide sobre todo dos cosas: formar a quien lo usa y avisar cuando publiques cierto contenido generado con IA. Las obligaciones duras solo llegan si lo usas para decidir sobre personas, como elegir a quién contratar.
Actualizado el 21 de octubre de 2026
Recoge los cambios del Ómnibus digital (Reglamento (UE) 2026/1744) y la situación de la ley española tras la disolución de las Cortes. Es información general, no asesoramiento jurídico.
En este artículo
- Respuesta corta: depende de para qué uses ChatGPT
- Qué te exige el Reglamento europeo de IA si solo usas ChatGPT
- Cuándo usar ChatGPT te mete en el alto riesgo
- Calendario: qué está en vigor y qué se ha aplazado
- Qué pasa en España: la AESIA y la ley que decayó
- Multas: cuánto puede costar no cumplir
- El RGPD: el riesgo que más se olvida
- Cómo cumplir en una tarde: checklist para tu empresa
- Preguntas frecuentes
- Conclusión
Respuesta corta: depende de para qué uses ChatGPT
El Reglamento (UE) 2024/1689, al que casi todo el mundo llama AI Act o ley de IA, reparte las obligaciones según el papel de cada uno. OpenAI es el proveedor: desarrolla ChatGPT y carga con lo más pesado, como la documentación técnica de sus modelos. Tu empresa, al usarlo para trabajar, es lo que la norma llama responsable del despliegue.
Solo queda fuera el uso estrictamente personal. Si tu equipo usa ChatGPT para tareas de trabajo, aunque sea desde su cuenta gratuita, lo prudente es asumir que ese uso es profesional y que la empresa responde de él.
Lo que cambia tus obligaciones no es la herramienta, sino para qué la usas. Y vale lo mismo para Claude, Gemini o Copilot:
| Si usas la IA para… | Qué te exige el Reglamento |
|---|---|
| Redactar correos, resumir documentos, traducir o buscar ideas | Formar a quien la usa (alfabetización en IA) |
| Publicar imágenes, audios o vídeos realistas creados con IA | Indicar que son artificiales |
| Publicar noticias o textos de interés público escritos por la IA | Indicar que son de IA, salvo que una persona los revise y asuma la responsabilidad editorial |
| Atender a clientes con un chatbot propio hecho con la API de OpenAI | Avisar de que están hablando con una IA |
| Filtrar currículos, evaluar a empleados o estudiar créditos | Obligaciones de alto riesgo, desde el 2 de diciembre de 2027 |
| Detectar las emociones de tus empleados por su voz o su cara | Está prohibido, salvo por motivos médicos o de seguridad |
Qué te exige el Reglamento europeo de IA si solo usas ChatGPT
Si ChatGPT es para ti un asistente de oficina, tu lista de deberes es corta: tres puntos.
1. Formar a quien usa la IA
El artículo 4 obliga a quien usa sistemas de IA a tomar medidas para que su plantilla sepa manejarlos con criterio. Es la llamada alfabetización en IA, se aplica desde el 2 de febrero de 2025 y no la ha aplazado nadie.
Lo que sí cambió es la letra. El Ómnibus digital, en vigor desde el 27 de julio de 2026, ya no pide garantizar un «nivel suficiente», sino adoptar medidas para promover esa alfabetización. No tienes que asegurar que cada persona alcance un nivel concreto, pero sí poder demostrar lo que has hecho. Las autoridades nacionales pueden supervisarlo desde agosto de 2026.
La Comisión Europea lo aclara en sus preguntas y respuestas sobre alfabetización en IA: no hace falta ningún certificado y basta con un registro interno de las formaciones. En una pyme, una sesión de una hora sobre cómo funciona ChatGPT, en qué se equivoca y qué datos no se le dan nunca, con una lista de asistentes, ya es un buen comienzo.
2. Avisar cuando toca (transparencia)
Desde el 2 de agosto de 2026 se aplican las obligaciones de transparencia del artículo 50. Para una empresa que usa ChatGPT importan tres situaciones:
- Imágenes, audios o vídeos realistas que podrían pasar por auténticos, lo que el Reglamento llama ultrasuplantaciones (deepfakes): debes indicar que son artificiales. Si la obra es claramente artística, satírica o de ficción, basta con avisar sin estropearla.
- Textos generados con IA que publicas para informar sobre asuntos de interés público, como una noticia: hay que decir que son de IA, salvo que una persona los haya revisado y alguien asuma la responsabilidad editorial.
- Un chatbot propio en tu web o en WhatsApp montado con la API de OpenAI: si lo pones en marcha con tu nombre, eres su proveedor y debes avisar de que el cliente habla con una IA, salvo que sea evidente. La Comisión pone como ejemplo un mensaje de bienvenida o una etiqueta visible del tipo «Estás hablando con un sistema de IA». Si usas un chatbot comprado, la obligación es del fabricante, pero comprueba que el aviso aparece.
Lo que no tienes que hacer es etiquetar cada correo o presupuesto que redactas con ayuda de ChatGPT. La obligación apunta al contenido que puede confundir a quien lo ve, no a cualquier texto en el que haya intervenido la IA.
3. No cruzar las líneas rojas
Desde febrero de 2025 hay usos de la IA prohibidos en toda la UE. Casi ninguno tiene que ver con una pyme, pero uno conviene tenerlo claro: no puedes usar IA para inferir las emociones de tus empleados, por ejemplo a partir de su voz o de las cámaras, salvo por motivos médicos o de seguridad. También están prohibidos los sistemas de puntuación social y los que manipulan a las personas o se aprovechan de sus vulnerabilidades para perjudicarlas.
Consejo
Escribe una política de uso de IA de una página: qué herramientas están permitidas, qué datos no se pegan nunca (clientes, nóminas, contraseñas) y quién revisa lo que se publica. Te sirve a la vez de formación y de prueba de que has tomado medidas.
Cuándo usar ChatGPT te mete en el alto riesgo
Aquí está la trampa que menos se explica. ChatGPT no es un sistema de alto riesgo, pero puede acabar siéndolo por el uso que le des. El anexo III del Reglamento considera de alto riesgo, entre otros, la IA que se usa para:
- Seleccionar personal: dirigir ofertas de empleo, filtrar currículos o evaluar candidatos.
- Decidir sobre trabajadores: ascensos, despidos, reparto de tareas o evaluación del rendimiento.
- Valorar la solvencia de particulares o fijar el precio de seguros de vida y salud.
- Decidir el acceso a la formación o evaluar a alumnos.
Si le pides a ChatGPT que ordene los cien currículos de una oferta y contratas según ese ranking, le estás dando a una herramienta de uso general una finalidad de alto riesgo. Según el artículo 25, quien hace ese cambio puede pasar a ser considerado proveedor de un sistema de alto riesgo, con todo lo que implica: gestión de riesgos, documentación técnica, supervisión humana, registros… Algo inasumible para una pyme.
Esas obligaciones se aplicarán desde el 2 de diciembre de 2027, pero hay normas que ya están en vigor. Si tienes representación de los trabajadores, el artículo 64.4.d del Estatuto de los Trabajadores le da derecho a conocer las reglas de los algoritmos y sistemas de IA que influyen en decisiones sobre condiciones de trabajo, contratación o despido. Y el RGPD limita las decisiones totalmente automatizadas que afectan de forma importante a las personas.
La regla práctica: usa ChatGPT para redactar la oferta de empleo o preparar la entrevista, pero que la decisión de a quién contratar la tome una persona.
Calendario: qué está en vigor y qué se ha aplazado
El Ómnibus digital sobre IA movió varias fechas en julio de 2026. Así queda el calendario para una empresa que usa IA:
| Fecha | Qué se aplica |
|---|---|
| 2 de febrero de 2025 | Prácticas prohibidas y alfabetización en IA. |
| 2 de agosto de 2025 | Obligaciones de los proveedores de modelos de uso general, como OpenAI. No te afectan como usuario. |
| 27 de julio de 2026 | Entra en vigor el Ómnibus digital: aplaza el alto riesgo y suaviza la redacción del artículo 4. |
| 2 de agosto de 2026 | Obligaciones de transparencia (artículo 50) y supervisión por las autoridades nacionales. |
| 2 de diciembre de 2026 | Dos nuevas prohibiciones: generar imágenes íntimas sin consentimiento y material de abuso sexual infantil. También acaba el plazo extra de los proveedores de IA generativa para marcar su contenido. |
| 2 de diciembre de 2027 | Alto riesgo del anexo III: empleo, crédito, educación o seguros. |
| 2 de agosto de 2028 | Alto riesgo en productos regulados, como productos sanitarios o juguetes. |
Ojo con el titular «se ha retrasado la ley de IA»: solo se ha aplazado el alto riesgo. Lo que afecta a casi todas las empresas, la formación y la transparencia, ya se aplica.
Qué pasa en España: la AESIA y la ley que decayó
El Reglamento europeo de IA se aplica directamente en España, sin necesidad de ninguna ley nacional. El organismo encargado de vigilarlo es la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), con sede en A Coruña, que ya ha publicado guías prácticas para aplicarlo.
Lo que España no tiene es su propia ley de IA. El Gobierno aprobó en mayo de 2026 el proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, que repartía la supervisión entre autoridades y fijaba el régimen de sanciones. Pero su tramitación en el Congreso caducó el 6 de octubre de 2026, con la disolución de las Cortes por las elecciones generales del 29 de noviembre. Si el próximo Gobierno lo retoma, tendrá que empezar de nuevo, y no se espera que vuelva al Congreso antes de la primavera de 2027.
¿Quiere decir que no hay multas? No. Las obligaciones europeas son exigibles igual; lo que queda pendiente es la norma que concreta quién sanciona y con qué procedimiento. Y todo lo relacionado con datos personales lo sigue vigilando la Agencia Española de Protección de Datos, con el RGPD.
Multas: cuánto puede costar no cumplir
Las cifras que aparecen en los titulares son los máximos que fija el artículo 99 del Reglamento europeo de IA:
- Hasta 35 millones de euros o el 7 % de la facturación mundial por usar prácticas prohibidas.
- Hasta 15 millones o el 3 % por incumplir otras obligaciones, como las de transparencia.
- Hasta 7,5 millones o el 1 % por dar información incorrecta a las autoridades.
Para las pymes y las empresas emergentes se aplica la cantidad más baja de cada par, no la más alta, y el Ómnibus ha extendido parte de ese trato a las pequeñas empresas de mediana capitalización. Además, los Estados deben tener en cuenta la viabilidad de las pymes y pueden recurrir a advertencias y otras medidas no económicas.
La alfabetización del artículo 4 no tiene una multa propia en el Reglamento: depende de lo que fije cada país. En la práctica, el riesgo aparece si hay un incidente y se demuestra que tu equipo usaba la IA sin ninguna formación ni pautas.
El RGPD: el riesgo que más se olvida
Para una pyme que usa ChatGPT, el riesgo legal más real no suele estar en el Reglamento de IA, sino en el RGPD. Cada vez que alguien pega en el chat el nombre de un cliente, un historial o una nómina, está tratando datos personales, con todo lo que implica: base legal, deber de información y un contrato con el proveedor.
Aquí la versión de ChatGPT importa mucho:
- En ChatGPT Gratis, Plus y Pro, OpenAI puede usar tus conversaciones para entrenar sus modelos, salvo que lo desactives en Configuración > Controles de datos > Mejorar el modelo para todos.
- En ChatGPT Business, Enterprise y la API, por defecto no entrena con tus datos, y OpenAI permite firmar un acuerdo de tratamiento de datos.
Si trabajas con datos especialmente sensibles, como historiales clínicos o expedientes de clientes, la opción más segura es un modelo que funcione en tu propio ordenador, sin enviar nada fuera.
Cómo cumplir en una tarde: checklist para tu empresa
No necesitas un departamento jurídico. Con estos pasos cubres lo que el Reglamento europeo de IA pide a una empresa que usa ChatGPT u otro asistente:
- Haz inventario. Apunta qué herramientas de IA se usan, quién las usa y para qué, incluidas las cuentas personales de tu equipo.
- Escribe una política de uso de una página. Herramientas permitidas, datos que no se pegan nunca y quién revisa lo que se publica o se envía a clientes.
- Forma al equipo y guarda la prueba. Una sesión corta sobre cómo funciona la IA, sus errores y sus riesgos, con fecha, asistentes y materiales. Repítela cuando cambien las herramientas.
- Revisa lo que publicas. Etiqueta las imágenes, audios y vídeos realistas creados con IA y añade el aviso al chatbot de tu web, si tienes uno.
- Saca la IA de las decisiones sobre personas. Si la usas en selección, evaluación o crédito, que decida una persona y consulta con un especialista antes de diciembre de 2027.
- Ordena las cuentas. Pasa a un plan de empresa con acuerdo de tratamiento de datos o, como mínimo, desactiva el entrenamiento con tus conversaciones.
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Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio formar a los empleados que usan ChatGPT?
Sí. Desde el 2 de febrero de 2025, las empresas que usan IA deben adoptar medidas de alfabetización para su personal. Tras el Ómnibus digital no tienes que garantizar un nivel concreto, pero sí poder demostrar lo que has hecho, y basta con un registro interno.
¿Tengo que avisar a mis clientes de que uso ChatGPT?
No por usarlo para redactar o resumir. Solo debes avisar si los atiendes con un chatbot, si publicas imágenes, audios o vídeos realistas generados con IA o si publicas textos de interés público sin revisión humana.
¿Puedo usar la versión gratuita de ChatGPT en la empresa?
El Reglamento de IA no lo prohíbe, pero con datos personales el RGPD lo complica: en las versiones Gratis, Plus y Pro tus conversaciones pueden usarse para entrenar, salvo que lo desactives. Para datos de clientes, mejor un plan de empresa con acuerdo de tratamiento de datos.
¿El Reglamento europeo de IA afecta también a los autónomos?
Sí, igual que a una empresa: si usas IA en tu actividad profesional, eres responsable del despliegue. Solo queda fuera el uso puramente personal.
¿Se ha retrasado la ley de IA?
Solo en parte. El Ómnibus digital aplazó las obligaciones de alto riesgo al 2 de diciembre de 2027 y al 2 de agosto de 2028 en productos regulados. La alfabetización y las prohibiciones se aplican desde febrero de 2025, y la transparencia desde agosto de 2026.
¿Quién vigila el cumplimiento en España?
La AESIA supervisa el Reglamento de IA y la AEPD vigila todo lo que afecta a datos personales. La ley española que debía repartir competencias y fijar las sanciones caducó con la disolución de las Cortes en octubre de 2026.
Conclusión
Si en tu empresa solo usáis ChatGPT para el día a día, el Reglamento europeo de IA se resume en formar a tu equipo, guardar la prueba y avisar cuando publiques contenido realista o atiendas a clientes con un chatbot. Lo que de verdad hay que vigilar es usar la IA para decidir sobre personas y meter datos personales en cuentas gratuitas.
Dedica una tarde a la checklist y tendrás cubierto lo esencial. Y si quieres pasar a la práctica, empieza por nuestros tutoriales de automatización con IA.
